Vuelta a la paz. Exámenes acabados por fin. Y tanto estudio, por desgracia no dará resultado con las matemáticas...
No puedo calcular nada. Todas las cuentas salen mal. Ni sucesiones, ni ecuaciones... nada. Desde luego que está comprobado que si se te mete una cosa en la cabeza, no puedes sacarla de ninguna de las maneras.
Eso mismo pasa con las matemáticas: como se te meta en la cabeza que no te gustan o que no las entiendes, apaga y vámonos. ¡No vuelves a abrir el libro en todo el curso!
Matemáticas, a mí desde luego que no me gustan. Es más, ¡las odio!
Igual que odio quererte. Pues así odio las matemáticas, incluso un poquito más.
Pero bueno, el caso es que hoy he acabado todos los exámenes, como ya he dicho antes, y por fin, ¡LIBERTAD! Como el Sol cuando amanece yo soy libre, como el mar... ;) ¡Qué bonita canción por cierto!
Pero volviendo a las matemáticas, (bueno, tampoco es que nos hayamos salido del tema) quizás cuando sea más mayor y me dé cuenta de lo que verdaderamente quiero, descubra que, ¡me gustan!
Y es que, en esta vida nada se puede decidir a simple vista... todo tiene un porqué que hay que descubrir adentrándose en lo más profundo de la situación, y quizás así, destapemos que nos depara la vida.
Nada se sabe. Nadie sabe lo que nos espera a la vuelta de la esquina. Pero todo el mundo sabe que muchas veces la vida te sorprende; a veces para bien y a veces, para mal.
Ojalá que a todos nosotros, nos sorprenda siempre para bien. Ojalá, a todos los que ahora no nos gustan las matemáticas, las amemos tanto en un futuro que seamos incapaces de vivir sin ellas. Ojalá en un futuro, la vida me sorprenda un día y me dé cuenta de que ya no te quiero más. Pero, de momento, todo queda en un ojalá...
Lo he leido y te saco una conclusión con el ojalá, Quien la sigue la consigue...
ResponderEliminar¡Besitos fashionistas!