Esperando con café en mano, echada en la cama. Envuelta en una situación difícil, imposible de escapar. Un sorbo más. Dejo el café en la mesilla y me propongo ser feliz.
Hora de romper barreras ¿no crees? Calcetín, zapatos, busco las gafas de sol, y comienza un nuevo día.
Nueva vida. Un nuevo yo. Y la verdad, es que no tengo edad suficiente para darme cuenta de si estoy dando el paso correcto al abalanzarme ante tal situación, ante tal cambio.
Y quizás, en un futuro me arrepienta y no encuentre manera de volver sobre mis pasos, debido a que me daré cuenta de mi error. Pero por ahora, creo que estoy haciendo todo lo correcto. No encuentro inconvenientes, bueno, uno sí: tengo que separarme y olvidarme de tí. Pero esta vez, hablo en serio. No será como las veces anteriores, que me arrepiento de mi elección mientras salgo por la puerta de casa, no. Esta vez es de verdad.
Y bueno... aquí estoy.
Escribiendo sobre mi plan, que comenzó esta mañana, al darme cuenta de que ayer, no escuché ni si quiera un saludo suyo cuando pasé por su lado.
Pero no ha sido esa la primera vez. Y desde luego que no será la última, pero como os cuento, voy a intentar que eso no me vuelva a fastidiar más y por lo tanto, no impliqué que vuelva a pasar por delante suya una segunda vez para ver si esta vez me responde con dos besos.Cambio. Palabra importante que requiere ciertas cosas.
Valor. Seguridad en tí mismo. Sufrimiento. Hay una palabra que lo define muy bien: Adiós.
Si, eso. Adiós.
¿Adiós a qué?
Pues a la vida de antes.
Adiós a las costumbres de antes.
Adiós a todo lo de antes. Como si fuera una especie de purificación interior.
Y conseguir tu meta. Volando cielo arriba.

Que de verdades contienen esas palabras. Yo ahora mismo me he dado cuenta que necesito un CAMBIO drastico, no qiero estar asi.. Espero que a tí te vaya genial con tu cambio.
ResponderEliminarUn besito y te sigo