María salió rápido del armario, y empujó a Roberto sobre la cama. Comenzó a besarle y a quitarle la ropa. Roberto empezaba a tener calor, pero no tenía ganas de hacer el amor, pero al final, acabaron los dos arropados, desnudos y con un pitillo apagado dentro del cenicero que había en la mesita de noche.
María comenzaba a ser feliz. De Roberto no se podía decir lo mismo, pero no quería romperla el corazón.
Comenzó a nevar. Hacía frío fuera, y pronto también comenzaría a nevar en el corazón de Roberto.
María no sabía que pronto su vida iba a ser tan fría y tan dura como en Narnia.
Hola y muy buenas :) He estado desaparecida, sinceramente, no he tenido mucho tiempo de pasar por aquí. Espero que me perdonéis. A partir de ahora, y si las vacaciones me dejan (ya que en vacaciones hay muchas cosas que hacer), me pasaré más por aquí y os iré contando cómo va mi verano.
Un beso muy gordo :)






