Las historias que surgen de mi cabeza no suelen mostrar lo que verdaderamente estoy pasando en ese momento, ya que algunas veces escribo felices finales cuando realmente me siento como una mierda. Y no quiero que penséis que soy una amargada pero la felicidad nunca es plena. Siempre intentamos buscarla sea donde sea, pero no os creáis que es fácil conseguirla. No hay una receta mágica, ni ninguna ecuación que nos ayude. Por lo tanto, como decía, es muy difícil conseguir la felicidad completa. Creo que lo más importante para conseguir una felicidad estable, es un dicho que me gusta mucho utilizar: VIVE Y DEJA VIVIR.
Por lo tanto mis niños, vivan y dejen que otros también lo intenten, porque viviendo, se encuentra la felicidad.














































