Y así fue, me revelé contra todo hasta el Sol.


domingo, 17 de octubre de 2010

La ignorancia del no saber amar.

Cuando las palabras acertadas tienden a salir de nuestra boca, pedimos perdón una y otra vez. En cambio, cuando salen las equivocadas, sonreímos orgullosos pensando en que lo que estamos diciendo está bien.
Aquí es donde se muestra lo ignorantes que podemos llegar a ser. Lo mejor será pensar antes de decir, o callar antes de soltar una estupidez.



11 comentarios:

Regalo chaquetas azules por cada comentario :)
Gracias.