" Amor, si te puedo llamar así ya:
Quiero echar atrás el tiempo y no haberte dado la oportunidad de dejarme. Quiero que estés conmigo ahora, después y siempre. No puedo creer que de verdad que todo haya acabado. ¿De verdad no que tendrás más en tus brazos mientras me dices que me amas? No. No puede ser, tiene que ser una pesadilla. ¿No me levantaré haciéndote cosquillas a las seis de la mañana mientras tú te escondes debajo de las sábanas riéndote sin parar? ¿No me cogerás fuerte y me levantarás una vez más haciéndome sentir la reina del mundo? Nunca. ¿De verdad que no?
Por más que me pellizco, no me despierto. Sí, no hay duda, esto es real. Te has marchado definitivamente. No será como otras veces. Ahora sí te has ido.
No sabes lo mucho que me duele el pecho. Siento punzadas horribles. Y los ojos me abrasan.
Yo pensaba que lo nuestro era para siempre, pero me doy cuenta ahora que la vida es un continuo imprevisto.
Ahora de verdad, sé lo que es echar de menos.
Te amo. Loretto."
Acabó la carta. Terminó de llorar. Pensaba en dársela, pero, ¿para qué? Ayer lo vio con otra. No iba a servir de nada. Ya le dijo que no cuando pensaba en una segunda oportunidad.
Después, razonó mejor, mucho mejor y, decidió romper la carta y quemar los recuerdos.
En mi opinión; siempre que escribas la carta, mándala =)
ResponderEliminar"No sabes lo mucho que me duele el pecho. Siento punzadas horribles. Y los ojos me abrasan." (L)
Esto es total sintonia y lo demas son cuentos...
ResponderEliminarSubi una entrada en mi blog, muy parecido... jajaja
de todas formas, tu entrada me ha encantado...
Lastima que no se la distes, las cartas tienen algo realmente especial, en ella se plasman sentimientos realmente preciosos, o cosas como la que describis.
ResponderEliminarAunque triste que lo vistes...
Lindo espacio ♥
Aunque es un texto triste, me gusta mucho.
ResponderEliminarOjalá se pudieran borrar algunos recuerdos con la facilidad con la que se rompe un papel..
Un besazo!